¿Quieres emprender? Piénsate estos puntos, y déjate ayudar.

Que nadie te diga que es fácil, pero tampoco que es imposible. Seamos realistas, es difícil, pero tratamos de ayudarte para incrementar las posibilidades de que te vaya bien.

¿Por dónde empezar? Debes comenzar por ti ¿por quien mejor? Plantéate qué necesidad tienes de establecerte este objetivo. Debes comprender muy bien cuáles son las razones que te impulsan a tomar esta decisión. Esta adecuada y real comprensión te va a ayudar en todo tu camino, para seguir centrado, para evitar dar volantazos no deseados, para estar focalizado. ¿Cuál es la verdadera fuente de tu deseo? Si es solo el dinero….no vamos bien. El dinero no reemplaza la pasión. Date cuente de que emprender no es un trabajo, no es un auto-empleo, es más un estilo de vida.

Solo si comprendes tus verdaderas y profundas razones, evitarás tener que preguntarte qué estás haciendo o por qué. También puedes pensar que vas a emprender porque tienes una buena idea. Uy, somos de los que piensan que esto de las ideas, las ideas brillantes, está muy sobrevalorado. Es más te contamos un secreto: todos tenemos ideas, es más, todos tenemos muchas ideas cada día. E incluso, a veces pensamos que hemos tenido una muy buena idea. Pero somos más de 7.000 millones de personas, y seguro que esa idea brillante ya la tienen otros. No somos tan eruditos o quizás si, pero….la idea sin pasión no es nada. Y fíjate la idea dura siempre, pero la pasión, tu pasión no, caduca, tiene altibajos, desaparece.

Mejor piensa en tu pasión, y si la tienes al 100% adelante, ahora, no lo retrases. Más tarde quizás ¡ya no estés apasionado/a! Muchas veces el éxito de tu proyecto viene de elegir el momento adecuado, de conocer con exactitud cuando quieres realizarlo. Tú mandas.

En segundo lugar pregúntate ¿por qué? ¿qué quieres cambiar? ¿por qué? ¿a quién quieres cambiar? ¿por qué? ¿y cómo quieres cambiarlo? ¿por qué así? ¿y cuanto quieres cambiar? ¿por qué? ¿y cuanto quieres hacerlo? ¿por qué? Y repítete estas preguntas hasta que llegues a su raíz, a tu raíz, a lo que te mueve y ahoga.

Si tienes problemas para responderte, tendrás problemas para seguir adelante. Quizás no tengas claro o hayas abandonado tu sueño. ¿Te damos un consejo? Pídele a un amigo que te pregunte permanentemente el “por qué” (¿conoces la técnica de los 5 por qué?).

Y una vez claro tu porqué, piensa en cuanto riesgo estas dispuesto a asumir por provocar el cambio que buscas en el mundo. Este riesgo aceptado es tu pérdida asumible, contabilizada en tiempo y en dinero. Pero sé concreto, no teorices, sé específico. ¿Cuánto trabajo estás dispuesto a desarrollar? ¿Cuánto tiempo de dedicación cada semana, cada día? ¿Cuánto gasto diario? ¿Cuánta inversión inicial? ¿Qué porcentaje supone de tus ahorros? ¿de tus ingresos regulares? Y después….¿merece la pena el dinero y el tiempo que vas a dedicar, que vas a poner en ello?

Si la respuesta es: “pues claro”, al 100%, ahora viene otra pregunta ¿es factible? Es decir, con los recursos que vas emplear ¿se puede lograr? ¿alguien lo ha hecho antes? ¿eso o algo parecido? ¿podrías hacerlo mejor? ¿puedes contar con un equipo de personas? ¿socios? ¿futuros colaboradores o compañeros de viaje?

Pues ahora te toca modelizar tus pensamientos. Si, diseñar el modelo de tu idea. Lo sabes, en tu cerebro tu idea permanentemente evoluciona, cambia, se transforma y es el momento de aterrizarla. ¿Por dónde empezar? Comienza por establecer en una declaración ambiciosa, pero sencilla y entendible, fácil, qué ofreces. Y esto es el centro de tu dibujo. A continuación ve rodeándola de generadores de valor, de los medios que vas a utilizar. Sigue con la definición de los grupos de personas que van a valorar tu propuesta, de los objetivos o aspectos que van a valorar, y por ultimo por tu sueño en una frase (es tu misión). Y esto lo debes completar con las características y atributos que te van a hacer único, cuales son las alternativas que ofreces. Y si no te gusta, usa un modelo de business model canvas.

Y una vez completado y con las ideas mas claras y aterrizadas, es el momento de confrontar este modelo con tus objetivos, con tus valores, con tus principios y creencias. No vaya a ser que no encaje….Depúralo, mejóralo, rápido, hasta que creas que puedes compartirlo, en ese momento vente a la cátedra de emprendedores, donde estaremos encantado de ayudarte. En definitiva, ven cuando quieras. Estamos deseando estar contigo, ver tus ideas, sueños, compartir nuestras experiencias y puntos de vista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *